SIN REGLAS COMPLICADAS
¿Qué ocurre cuando empezáis?
Una de las dos personas abre DESVELA y elegís una experiencia. No necesitáis dos teléfonos ni crear una partida entre dispositivos. Compartís una sola pantalla.
Aparece la primera pregunta. Los dos la respondéis. A partir de ahí puede pasar cualquier cosa: que la respuesta dure treinta segundos, que os lleve a una historia que nunca habíais contado o que acabéis hablando durante media hora sin volver a mirar el móvil.
Cuando queráis continuar, desveláis la siguiente.
Las preguntas tienen un orden
DESVELA no es una lista aleatoria de preguntas. Cada experiencia tiene una secuencia pensada para que la conversación encuentre su propio ritmo. No todo empieza con una confesión ni todas las noches piden la misma intensidad.
Hay preguntas para recordar, imaginar, reírse, hablar de deseo, mirar hacia delante o descubrir cómo ve el otro algo que quizá dabais por supuesto.
Podéis pasar cualquier pregunta
Siempre. Sin explicaciones.
Una conversación funciona mejor cuando nadie siente que tiene que responder. Si una pregunta no encaja en ese momento, la saltáis y seguís. Tampoco es necesario terminar una experiencia. DESVELA no tiene una meta que completar.
¿Cuánto dura una sesión?
Lo que dure vuestra conversación. Puede ser un rato corto después de cenar o una noche en la que una sola pregunta os lleve mucho más lejos de lo previsto. La aplicación marca el comienzo, no el tiempo.
Podéis probarlo antes de comprar
Hay una parte gratuita de DESVELA para que podáis comprobar cómo funciona y vivir una primera experiencia antes de decidir si queréis desbloquear el contenido completo.



