Jugar en pareja no tiene por qué significar sacar un tablero, aprender unas reglas durante veinte minutos o competir para ver quién gana.
Puede ser mucho más sencillo: una pregunta elegida al azar, una situación absurda que obliga a escoger, un recuerdo que el otro tiene que adivinar o una conversación en la que ninguno sabe qué viene después.
Los juegos para parejas funcionan precisamente porque introducen algo que la rutina no tiene: incertidumbre. Durante un rato dejamos de saber qué va a pasar. Y eso puede ser suficiente para descubrir algo nuevo de una persona a la que conocemos desde hace meses o desde hace veinte años.
¿A qué podemos jugar en pareja?
Depende de qué os apetezca. Hay juegos para reírse, competir, conocerse mejor, recuperar recuerdos, hablar de intimidad o simplemente hacer algo diferente una noche en casa.
- Juegos de preguntas.
- Preguntas por turnos.
- Adivinar respuestas de la otra persona.
- Situaciones hipotéticas.
- Elegir entre dos opciones.
- Juegos sobre recuerdos compartidos.
- Retos de conversación.
- Aplicaciones de preguntas para parejas.
Lo importante no es completar el juego. Es lo que ocurre mientras jugáis.
Juegos de preguntas para parejas
Probablemente sean la forma más sencilla de empezar. Una persona pregunta y las dos responden. Después se cambia de pregunta. Parece muy básico. Y precisamente por eso funciona.
Si pudieras volver a vivir un día de nuestra relación exactamente como ocurrió, ¿cuál elegirías?
La respuesta importa. Pero casi siempre importa más lo que viene después.
Juegos para parejas en casa
No siempre hace falta hacer un plan fuera. Una cena cualquiera, un sofá y media hora sin demasiadas distracciones pueden ser suficientes. Podéis escribir cada uno cinco preguntas que nunca hayáis hecho al otro, mezclarlas y responderlas por turnos. O intentar adivinar qué elegiría vuestra pareja entre dos posibilidades antes de que responda.
La gracia no está necesariamente en acertar. A veces equivocarse da bastante más conversación.
Juegos para conocerse mejor en pareja
Cuando creemos conocer mucho a una persona empezamos a anticipar sus respuestas: «tú elegirías esto», «a ti eso no te gustaría», «ya sé lo que vas a decir». Un juego puede poner a prueba esas certezas sin convertirlo en algo solemne.
¿Qué crees que respondería tu pareja si pudiera cambiar una sola cosa de su vida cotidiana?
Primero responde uno por el otro. Después responde cada persona por sí misma. La distancia entre ambas respuestas puede ser mucho más interesante que acertar.
Juegos divertidos para parejas
No todo tiene que acabar en una confesión. Los juegos divertidos funcionan mejor cuando aceptamos cierto absurdo. Podéis plantearos decisiones imposibles, recordar momentos ridículos, inventar viajes o imaginar qué haríais en situaciones que probablemente nunca ocurran.
Si tuviéramos que participar juntos en un concurso de televisión, ¿en cuál tendríamos más posibilidades de ganar?
Juegos para parejas sin material
Una ventaja de los juegos de conversación es que prácticamente no necesitan nada. Podéis jugar mientras cenáis, durante un viaje o sentados en una terraza. Un formato sencillo consiste en elegir un territorio —pasado, futuro, deseo, viajes, recuerdos— y hacer preguntas por turnos con una condición: no se puede repetir una pregunta cuya respuesta ya conozcamos.
Juegos para parejas a distancia
Una conversación por teléfono o videollamada también puede caer en la rutina. Preguntas simultáneas, adivinar respuestas, imaginar planes o recuperar recuerdos compartidos funcionan sin necesidad de estar en el mismo lugar. Conviene elegir juegos sencillos que no requieran demasiada preparación. El objetivo es hablar, no organizar una producción.
Juegos de pareja para salir de la rutina
La rutina no siempre es mala. Buena parte de una relación se construye sobre ella. El problema aparece cuando todo resulta demasiado previsible, también las conversaciones. Un juego introduce una pequeña alteración: ninguno de los dos decide completamente por dónde va a ir la noche.
¿Competir o colaborar?
Depende de vosotros. Hay parejas que disfrutan compitiendo y otras capaces de convertir una partida de cartas en un conflicto diplomático. Los juegos basados en conversación tienen una ventaja: no necesitan un ganador.
El móvil puede estar presente sin ocupar la conversación
Normalmente, cuando hablamos de pasar tiempo juntos, el móvil aparece como enemigo. Pero la pantalla también puede cumplir otra función: elegir una pregunta y después desaparecer. Puede introducir algo inesperado sin convertirse en el centro de la experiencia. Esa es precisamente la lógica detrás de DESVELA.
¿Preguntas preparadas o improvisadas?
Las dos opciones funcionan. Improvisar tiene espontaneidad, pero tendemos a preguntar sobre aquello que ya tenemos en la cabeza. Cuando las preguntas vienen de fuera ocurre algo diferente: ninguno de los dos controla completamente la conversación.
Si preferís improvisar, nuestra guía de preguntas para parejas puede daros ideas. Para profundizar en cómo hablar más allá de lo cotidiano, podéis visitar conversación en pareja.
DESVELA: una pantalla y dos personas
DESVELA es una aplicación de conversaciones para dos. Elegís una experiencia, aparece una pregunta y los dos respondéis. No hay puntos, ganadores ni respuestas correctas. Podéis quedaros hablando todo el tiempo que queráis o pasar a la siguiente.
